Nuevos medios para un mismo trabajo
Hace poco, en la lista Traducción, algunos traductores
veteranos (aunque muy jóvenes) comentaban las diferencias
que ha experimentado nuestra profesión en muy pocos años.
Los medios son muy diferentes y las posibilidades que estos medios
nos proporcionan son increíbles. Internet, los potentes
ordenadores actuales, las memorias de traducción, los gestores
terminológicos, las funciones de recuento de palabras,
los programas de búsqueda y sustitución, etc. han
supuesto un gran cambio en nuestro trabajo diario. Creo que debemos
estar agradecidos de estos cambios y verlos como un elemento positivo
que puede enriquecer nuestro trabajo. Eso sí, sin dejar
de lado cuál es realmente el objetivo: una buena traducción.
Como siempre, no es oro todo lo que reluce y, a menudo, las empresas
y clientes utilizan estas herramientas para complicar el trabajo
y poner trabas. Pero creo que hay que ser positivo y fijarse en
lo bueno que estos medios pueden proporcionarnos. Reducen en mucho
el trabajo que se dedicaba a tareas secundarias y amplían
la comunicación de los traductores, que solemos estar aislados
en nuestras casas. Eso quizá no permite que la calidad
de una traducción sea mejor, pero sí permite que
los traductores podamos dedicarnos plenamente a nuestra tarea:
traducir.
Sin embargo, sigue habiendo muchos traductores y traductoras
que se niegan a aceptar tanta tecnología, tanta informática,
y esgrimen que ellos son traductores y no informáticos.
Y no hablo de gente mayor, sino de jóvenes licenciados
en traducción. Creo que cada vez son menos, pero resisten.
A mi entender, es un error no aprovechar todos los medios a nuestro
alcance para hacer más livianas y optimizar todas las tareas
posibles. Así, creamos un entorno de trabajo con múltiples
herramientas que optimizan ciertos aspectos de nuestra profesión
y que nos permiten establecer un flujo de trabajo personal que
ayuda a que el resultado de nuestras horas de trabajo, las traducciones,
sean de la mejor calidad posible. Cada entorno de trabajo es personal
y también lo debe ser la elección de las herramientas
que vayamos a usar. Lo interesante es buscar constantemente diferentes
elementos que nos ayuden a crear ese entorno perfecto en el que
mejor encajemos. Y, como es lógico, buscar los elementos
para ese entorno de trabajo y adecuarse a ese entorno lleva tiempo,
no se puede hacer en un solo día. Pero creo que esa inversión
de tiempo vale la pena y da sus frutos a muy corto plazo.
Hay que filtrar toda la avalancha tecnológica que a veces
nos abruma y seleccionar los elementos adecuados que encajen en
nuestra forma de trabajar y nuestro perfil. Es una tarea ardua
y que no tiene fin, pero que nos proporcionará unos beneficios
considerables: un entorno óptimo para una traducción
óptima.
Sergi Álvarez Vidal (sergi.alvarez@eresmas.net)
es traductor técnico y de software. Entre otros, ha participado
en la localización de Windows 98 e Internet Explorer 4.0,
Transit 3.0 y TermStar, y ha traducido manuales técnicos
y de usuario para GM, Toyota, Epson, Dell...