¿Para qué sirve estudiar traducción?
En el número anterior
escribí sobre los traductores de turismo o el turismo de
los traductores. Hoy les contaré mis aventuras con los
estudiantes de traducción y esa manía suya de preguntar
siempre para qué sirven las cosas. ¡Menos mal que
todavía no preguntan para qué sirven las personas!
Es bien sabido que los
estudiantes españoles a los 17 ó 18 años
no saben qué estudiar, menos el porqué y mucho menos
aún para qué. Con todo, el sistema educativo les
obliga a elegir una carrera y, cuando preguntan, lo más
prudente es callar, porque si propones algo tienes que justificarlo
y demostrar que no estás tarado.
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¿Para
qué sirve eso?
¿Cuánto se gana? |
Obviamente, no se me ocurriría
(salvo casos vocacionales) recomendar a nadie en España
que estudie cosas como filosofía, historia, antropología,
sociología, filología o humanidades. No porque no
sean carreras muy interesantes, sino porque las primeras preguntas
que te hacen los chavales son: ¿Para qué sirve eso?
y ¿Cuánto se gana?
Teniendo en cuenta esos
dos aspectos, todavía se puede recomendar la carrera de
traducción, porque sirve para algo y se puede ganar lo
suficiente como para vivir de ello, pero pocas carreras más
del campo de las humanidades o de las ciencias sociales cumplen
esos criterios.
A renglón seguido
toca concretar dónde y cómo se puede ganar uno la
vida siendo traductor y empezar a dar salidas profesionales realistas:
puedes trabajar como autónomo o como asalariado. Si lo
haces como autónomo tendrás unas ventajas, si lo
haces como asalariado tendrás otras. Podrás trabajar
como traductor en instituciones locales, regionales, nacionales
o internacionales, en empresas con relaciones internacionales,
como traductor jurado, dedicarte a la docencia y/o a la investigación
de la traducción, trabajar como corrector y/o asesor lingüístico,…
y si además eres intérprete… y si te dedicas
al doblaje, a la subtitulación,… y si te apetece
la técnica y prefieres traducir programas informáticos…
y si…
Entonces te fijas y ves
que los ojos les hacen chiribitas a los jovenzuelos, porque ellos
nunca pensaron que “eso de los idiomas” sirviera para
algo más que hacer turismo.