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TRADUCCIÓN EN ESPAÑA

     REVISTA DE TRADUCCIÓN
Número 4 - Diciembre 2002 - ISSN 1579-5314     
   
De buen rollo
      >> Alex Kramer


¿Para qué sirve estudiar traducción?

En el número anterior escribí sobre los traductores de turismo o el turismo de los traductores. Hoy les contaré mis aventuras con los estudiantes de traducción y esa manía suya de preguntar siempre para qué sirven las cosas. ¡Menos mal que todavía no preguntan para qué sirven las personas!

Es bien sabido que los estudiantes españoles a los 17 ó 18 años no saben qué estudiar, menos el porqué y mucho menos aún para qué. Con todo, el sistema educativo les obliga a elegir una carrera y, cuando preguntan, lo más prudente es callar, porque si propones algo tienes que justificarlo y demostrar que no estás tarado.

¿Para qué sirve eso?
¿Cuánto se gana?

Obviamente, no se me ocurriría (salvo casos vocacionales) recomendar a nadie en España que estudie cosas como filosofía, historia, antropología, sociología, filología o humanidades. No porque no sean carreras muy interesantes, sino porque las primeras preguntas que te hacen los chavales son: ¿Para qué sirve eso? y ¿Cuánto se gana?

Teniendo en cuenta esos dos aspectos, todavía se puede recomendar la carrera de traducción, porque sirve para algo y se puede ganar lo suficiente como para vivir de ello, pero pocas carreras más del campo de las humanidades o de las ciencias sociales cumplen esos criterios.

A renglón seguido toca concretar dónde y cómo se puede ganar uno la vida siendo traductor y empezar a dar salidas profesionales realistas: puedes trabajar como autónomo o como asalariado. Si lo haces como autónomo tendrás unas ventajas, si lo haces como asalariado tendrás otras. Podrás trabajar como traductor en instituciones locales, regionales, nacionales o internacionales, en empresas con relaciones internacionales, como traductor jurado, dedicarte a la docencia y/o a la investigación de la traducción, trabajar como corrector y/o asesor lingüístico,… y si además eres intérprete… y si te dedicas al doblaje, a la subtitulación,… y si te apetece la técnica y prefieres traducir programas informáticos… y si…

Entonces te fijas y ves que los ojos les hacen chiribitas a los jovenzuelos, porque ellos nunca pensaron que “eso de los idiomas” sirviera para algo más que hacer turismo.