El traductor entre la realidad y la soledad
>> Leandro Wolfson
Entrevista a José Martínez de Sousa
>> M. Barbero
El timonel ilusorio
>> Margarita Montalvo
Pan para hoy
>> Blanca Rodríguez
La abogada del diablo: 60 minutos (sin Nicholas Cage)
>> Isabel Hoyos
La calamitosa preparación de intérpretes de conferencia en España
>> Sergio Viaggio
Traducción, cultura y modas
>> Fernando Pérez Montero
Editorial
Cartas al director
Historia de la traducción
>> Alberto Ballestero
De buen rollo
>> Álex Kramer 
Herramientas para traductores
>> Sergi Álvarez y Ramón Ordax
Reseñas
>> Fer Vidal y Pilar Saslow
Sección bibliográfica
>> Fer Vidal
Escríbenos
Suscripciones
Colaboradores

 

Página albergada gratuítamente por


RED ESPAÑOLA DE I+D

 


TRADUCCIÓN EN ESPAÑA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     REVISTA DE TRADUCCIÓN
Número 5 - Marzo del 2003 - ISSN 1579-5314     
   


Estimados lectores:

Desde que comenzamos a publicar esta revista hemos deseado contar con vuestra colaboración y opiniones. Ahora, este deseo se ve cumplido también en la sección de Cartas al director, la cual estrenamos en este número y que nos gustaría poder continuar ofreciéndoos de aquí en adelante. Para ello, necesitamos seguir recibiendo vuestras opiniones sobre la revista, los artículos de nuestros colaboradores, preguntas que queráis plantear al resto de los lectores...

Mientras queráis que esta sección siga formando parte de la revista, seguiremos publicando vuestras opiniones. Como siempre, esperamos vuestras cartas en linterna@iespana.es.

La linterna del traductor.

Cartas al director

"Simplemente" licenciado

No estoy de acuerdo con la entrevistada cuando afirma que es injusto que se conceda la nominación de Intérprete Jurado "simplemente" por tener la licenciatura en traducción e interpretación, porque las personas que se presentan al examen del Ministerio de Asuntos Exteriores tienen que realizar unas pruebas "muy duras".

En fin, al menos en mi facultad, en la Universidad de Alicante, durante los cursos de la carrera, no resulta ninguna perita en dulce aprobar las asignaturas de interpretación simultánea, consecutiva y las diferentes asignaturas correspondientes a la traducción jurídica.

Por añadidura, se ha de recordar que muchos de los Intérpretes Jurados hoy veteranos accedieron a tal nominación mediante un examen que, en aquel momento, no exigía más que el título de bachiller para su realización, no requería -atención, que esto es gordo porque la denominación oficial es "Intérprete Jurado"- pruebas orales ni.... tachán tachán, traducción inversa.

En particular, antes de ser yo mismo Intérprete Jurado, tuve que acudir a uno de mi lengua y viendo hoy su traducción me entristezco profundamente y lo hago más aún al recordar su francés cuando intento intercambiar unas palabras con mi pareja. Todo un atentado contra la salud pública.

¡Por Dios! He visto exámenes de los del Ministerio y dan risa comparados con los que hacíamos en la carrera... desmitifiquemos un poquitín, sobre todo teniendo en cuenta que una de las pruebas puede referirse a un texto "jurídico o económico", con lo cual, tenemos que un posible futuro Intérprete Jurado puede lograr aprobar sin tener, perdónenme por la grosería, ni puta idea de cuáles son los derechos de un detenido o cuáles son las principales fases de un proceso civil. Eso, al menos en mi facultad, y espero que en todas, es imposible.

Por favor, y un Intérprete Jurado es nominado para todo el territorio nacional tanto para traducir como para interpretar de una lengua a otra y viceversa: quien no se sienta capacitado para desarrollar

una labor que el Estado delega en él, que inmediatamente acuda a la Sudelegación del Gobierno o Gobierno Civil en su provincia y comunique su incapacidad.

Atentamente,

Ángel E. G.

Recién licenciada

En primer lugar daros las gracias por esta revista. Ya era hora de que hubiera algo así y vuestra iniciativa es de verdad para admirar. Conocí la revista el año pasado, cuando salió el primer número, gracias a una de mis profesoras de la facultad.

Soy traductora, licenciada por la universidad de Granada, y bueno, ahora soy una más en el paro...

Me alegro de que por fin me hayáis dado la oportunidad de escribiros para que nosotros, los traductores, y los que no lo son, podamos dar nuestra opinión. Para concretar un poco más, y además de decir que me gusta vuestra revista, me gustaría deciros que gracias a vosotros y a la sección "Cuaderno de bitácora" he conocido un poco más (aún me queda mucho más aún) del maravilloso mundo de la traducción.

No sé que posibilidades hay de que la revista sea mensual en vez de cuatrimestral (creo que así es) pero por supuesto si yo puedo colaborar con vosotros para que esto se haga realidad estaría encantada.

Y bueno, si no es para que se haga mensual, también me gustaría colaborar. Y nada más, felicitaros por el gran trabajo que hacéis. Por cierto, soy una traductora novel, y estoy un poco más decepcionada de lo que está Luisa Calatayud, a la que M. Barbero le hizo la entrevista, en cuanto a qué nos espera cuando salimos de la facultad...

Sonsoles M.

[LLT] Recibimos muchas respuestas de traductores recién licenciados o a punto de hacerlo y que se muestran preocupados por la falta de trabajo, por lo que pronto dedicaremos un nuevo artículo a este tema. Lo que nunca hay que olvidar es que trabajar como autónomo es algo que


tiene una serie de ventajas, pero también exige mayores esfuerzos para darse a conocer y abrirse paso en el mercado.

Arameo

Mi nombre es Alejandro y soy de Argentina. Estuve mirando vuestro site y realmente está muy bueno. Sinceramente estoy buscando algo concreto y es que quiero saber como se escribe "Yo soy el camino, la verdad y la vida" en el antiguo lenguaje Arameo.

Les agradecería mucho si ustedes me dan al menos una idea de por donde puedo empezar a buscar.

[LLT] Sentimos no poder ayudarte directamente, pero estamos seguros de que alguno de nuestros lectores podrá darte la traducción que buscas u orientarte sobre cómo buscarla.

Palabrotas hilarantes

Quería responder a la columna de Elena Ron (“Qué demonios dice aquí?”). Soy estadounidense, y vivo y trabajo de traductora en Madrid. Estoy muy de acuerdo con su calificación de la mayoría de traducciones de películas y series americanas, y sobre todo del lenguaje soez, como absurdas llegando en algunos casos a incomprensibles. Entiendo la frustración que debe sentir ella y otros traductores en ese sector, chocando contra el muro de mediocridad institucionalizada e intransigente. Me imagino que formará parte de la lamentable falta de apreciación de la disciplina lingüística que yo también noto constantemente tanto en las traducciones que encuentro como en las redacciones que me entregan para traducir como en los sueldos que se ofrecen. Aplaudo la determinación de la autora de defender y reivindicar su lengua y profesión.

Tengo que confesar, sin embargo, que a menudo he encontrado un placer perverso en esos vocablos absurdos, las exclamaciones inverosímiles de enfado o dolor, sobre todo cuando se trata del doblaje de una de las muchas series o películas basura que suelen llenar el hueco entre la hora de comer y la de cenar (que de hecho casi

nunca me suenan de haberlas visto emitidas en mi país, aunque no pretendo exculparnos así de haberlas producido y exportado). Me gusta el choque que produce al oído, que de alguna manera tacha a esa historia de extraña, ajena, que obstaculiza su absorción pasiva. Me gusta el alivio que produce en contraste ver una producción española, aunque sea de mala calidad, en la que por lo menos los actores están hablando con su propia voz y soltando los tacos de aquí de toda la vida.

Aunque vaya en contra de mi integridad profesional, no me encuentro capaz de indignarme porque algunos productos sean menos apetecibles de consumir.

Emily W.

Mercado y futuro

Navegando por Internet he encontrado vuestra publicación "La linterna del traductor" que me ha parecido muy interesante y me dirijo a vosotros con la esperanza de que desde vuestra experiencia en esta profesión me podáis aconsejar.

En primer lugar me gustaría saber cómo está el mercado laboral en cuanto a traductores se refiere, si hay suficiente demanda, si es fácil/difícil comenzar, cuántas horas de trabajo aprox. se deben dedicar para poder ganar un sueldo digno... En definitiva que me contéis un poco los pros y los contras de esta profesión.

Me interesa saber un poquito sobre esto por que estoy pensando en ponerme de nuevo a estudiar y me gustaría no llevarme a engaños y saber cuáles son las expectativas reales.

Domino el inglés, llevo toda mi vida estudiándolo, he vivido en el extranjero, tengo el título de la escuela oficial de idiomas, soy Proficiency por la Universidad de Cambridge, he estudiado italiano y francés, aunque a niveles más moderados.

Espero vuestras respuestas con impaciencia y os agradezco de antemano el tiempo que me estáis dedicando.

Rocío I.

La linterna del traductor no se responsabiliza, ni necesariamente comparte las opiniones expresadas por sus lectores.