Cómo
evitar ser infectado por un virus a través del correo electrónico
Para la mayoría de nosotros, el correo electrónico
es un elemento esencial que usamos a diario. Está claro
que es muy útil y casi imprescindible para nuestro trabajo
de traducción. Eso sin contar con las listas de distribución,
la publicidad que nos envían y los mensajes repletos de
chistes que alguien desconocido hace llegar a nuestra bandeja
de entrada. Este flujo incesante de mensajes nos ayuda a estar
al día y en comunicación continua con todas las
partes del mundo. Sin embargo, los virus resultan un problema
evidente y temible. El trabajo de varios días o varios
meses se puede perder por un descuido. Protegerse de los virus
es sencillo y sólo requiere seguir unos cuantos pasos básicos.
A continuación, incluimos los elementos básicos
que todos debemos tener en cuenta para que ningún virus
pueda infectar nuestro equipo y dar al traste con nuestras traducciones.
Primer paso: actualizar
nuestro sistema
|
Existe
una versión más completa de Acrobat, aquella
que prescinde de la palabra “reader” en su
nombre |
Los clientes de correo de Microsoft (por ejemplo, Outlook Express,
Outlook 97, 2000, 2002, XP) poseen un fallo de seguridad a través
del cual se pueden ejecutar archivos adjuntos de un mensaje
sin necesidad de que se abran dichos archivos. Por el mero hecho
de seleccionar o abrir el mensaje que contiene el virus es posible
infectarse si se explota ese agujero de seguridad (y los virus
de nueva aparición casi siempre aprovechan esa situación).
Por ello, lo primero que debemos hacer es actualizar Windows
para instalar el parche de seguridad y evitar la autoejecución
intencionada de archivos que presumiblemente son virus.
La manera más cómoda de hacerlo es a través
de Windows Update, una página de Microsoft (disponible
a través del Menú Inicio) que comprueba nuestro
sistema y nos da la posibilidad de actualizarlo.
Una vez hayamos entrado en Windows Update, se pedirá
descargar un plug-in para tal efecto. Aceptamos, y después
comprobamos las actualizaciones disponibles. Las que atañen
al tema de seguridad son “Actualizaciones críticas
y Service Packs”. Así que tras seleccionar las
deseadas (es conveniente actualizar todas ellas) continuamos
el proceso en “Comprobar e instalar actualizaciones”.
De esta manera, al menos tendremos la certeza de que un virus
no va a infectar el ordenador de manera automática, si
no que, si infecta el ordenador, será porque nosotros
mismos lo hemos ejecutado.
Segundo paso: antivirus actualizado
Es muy importante (por no decir indispensable) disponer de
un antivirus residente en nuestro sistema que compruebe todos
los archivos entrantes. Pero igual de importante es tenerlo
actualizado, ya que prácticamente cada mes salen nuevos
virus (incluso hay temporadas en que la frecuencia de aparición
de nuevos virus es diaria).
La mayoría de antivirus disponen de un sistema de actualización
automática a través de Internet. Por ello es más
que recomendable hacer uso de él. De esta manera la protección
será casi del cien por cien. Y digo casi porque a veces
con virus de muy reciente aparición el antivirus aún
no ha tenido tiempo de actualizarse. Por eso debemos seguir
un último paso para prevenir la infección.
Tercer paso: sentido
común
Los virus no pueden ser archivos de cierto tipo
como las imágenes, documentos, etc., si no que son archivos
ejecutables que necesitan de cierta extensión para, valga
la redundancia, ejecutarse. Dichas extensiones son: .com .bat
.scr .vbs .pif .hta o cualquiera que lleve al final una cadena
de texto del tipo {1092987sid09237} con las llaves incluidas.
Si nos encontramos con un archivo que lleve cualquiera
de estas extensiones, nunca lo debemos abrir, ya que seguramente
contenga un virus. Hay que fijarse en que muchas veces los virus
se envían con dobles extensiones, para intentar engañar
al receptor, por ejemplo un virus podría ser: "Hola,
visita esta página". Y un archivo adjunto Pagina.HTML.pif.
A primera vista vemos el html, pero a continuación lleva
un .pif, lo que nos indica que es un virus. Otra cosa son los
archivos exe. En este caso puede ser o puede no ser un virus.
Pero ante la duda lo mejor es no abrirlo. El tamaño de
un virus no suele exceder los 100Kb: eso puede ser una pista.
Además, no debemos abrir nunca archivos que
provengan de una dirección que no conozcamos, o que no
sepamos de qué tratan. Incluso hay que desconfiar de las
direcciones conocidas, ya que los virus se envían automáticamente
a través de la libreta de direcciones, con lo cual muchas
veces podrán llegar virus de conocidos sin que estos lo
sepan.
Por último, hay que mencionar los falsos
virus. Son mensajes de correo que advierten de la peligrosidad
de un virus que correo en la red. Para ayudarnos a eliminarlo
(porque seguro que estamos infectados), debemos eliminar una dll
o una archivo exe. Nunca debemos hacer caso de estos mensajes,
ya que si eliminamos el archivo que mencionan tendremos graves
problemas en el ordenador. Es una engaño que consigue el
mismo objetivo que un virus real si llegamos a borrar el archivo
que recomiendan: que haya un fallo en el sistema. Para asegurarse
de la fiabilidad de estos mensajes y para estar informado de los
virus que van apareciendo, es recomendable visitar la web de Symantec:
www.symantec.com
Esperamos que, siguiendo estos pasos básicos,
vuestro ordenador tenga una salud inmejorable.
Sergi Álvarez Vidal (sergi.alvarez@eresmas.net)
es traductor técnico y de software. Entre otros, ha participado
en la localización de Windows 98 e Internet Explorer 4.0,
Transit 3.0 y TermStar, y ha traducido manuales técnicos
y de usuario para GM, Toyota, Epson, Dell...