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TRADUCCIÓN EN ESPAÑA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     REVISTA DE TRADUCCIÓN
Número 7- Octubre 2003 - ISSN 1579-5314     
   
Herramientas para traductores
                        >> Sergi Álvarez y Ramón Ordax

 

Alojamiento de páginas web y nombres de dominio

Todos conocemos la gran importancia de Internet como inmensa base de datos en la que poder encontrar todo tipo de información. Es casi imposible pensar en la traducción sin tener en cuenta Internet. Pero además, Internet es un gran escaparte en el que poder mostrar todo tipo de producto, servicios y actividades. Una página web personal o profesional es una buena manera de darse a conocer, hacer contactos con nuevos clientes y compartir información con el resto de traductores.

Es casi imposible pensar en la
traducción sin Internet.

Lo primero que tenemos que decidir es qué tipo de página queremos hacer. Podríamos hacer una división principal: las páginas comerciales, que tienen como objetivo ofrecer servicios de traducción o corrección, dar información a los clientes, y las páginas personales, que informan sobre el traductor, sus actividades, sus intereses, etc. Evidentemente esta división no es excluyente, y encontramos muchas páginas de traductores que explican su trayectoria e intereses, recogen una recopilación de enlaces y además ofrecen sus servicios como traductores. Sea como sea, el tipo de página que queremos diseñar marcará claramente el contenido que tendrá. Y los programas que usaremos para crear la página estarán directamente relacionados con el contenido.

Pero antes de diseñar y colgar la página, debemos tener un espacio donde colgarla y un nombre con que llamarla.

Hay servidores que ofrecen espacios gratuitos en el que alojar páginas web personales (www.greatnow.com). Sin embargo, estos espacios incluyen publicidad, que a menudo puede resultar engorrosa y molesta. Evidentemente, también hay espacios de pago. Normalmente, cuando contratas una dirección de correo de pago, suele ir incluido un espacio en el que se puede alojar la página web.

Estos espacios tienen nombres de dominio de segundo o tercer nivel. Esto hace que el nombre resulte algo largo y difícil de recordar. Si queremos un nombre de dominio de primer nivel (por ejemplo, www.juan-olmeda.com), podemos escoger entre diferentes opciones. Una opción de nombre de dominio gratuita, es www.dot.tk, donde podemos obtener un dominio de primer nivel acabado en .tk.

             Por unos 20 € anuales podremos disponer              de un dominio de primer nivel típico (.com              .net .org).

De todas maneras, por unos 20 € anuales podremos disponer de un dominio de primer nivel típico (.com .net .org) que además de dar un aspecto más profesional a una página, es más fácil de recordar por su omnipresencia en la red. La mejor opción es el .com. Los .org se usan habitualmente para organizaciones sin ánimo de lucro y los .net se relegan a un segundo plano, ya que se suele optar por un .net si el .com no está disponible.

Queda descartado el .es, ya que gracias a nuestros fantásticos políticos, es el más caro del mundo (unos 150€ anuales), y además sólo es posible registralo si se cumplen unos requisitos muy estrictos, como puede ser por ejemplo ser una empresa registrada. Ésta es la causa de que los dominios .es no lleguen a los cien mil, mientras que dominios como el alemán, .de, barato y sin restricciones, llegan a los 3 millones.

Una vez hayamos adquirido nuestro dominio, y tengamos la página web realizada, deberemos asociar el dominio a un servidor para subirla. Existen 2 maneras de asociar un dominio a un servidor. Mediante DNS (domain name system) o mediante redirección: la primera es la más recomendable, pues el método de redirección simplemente abre la página con la URL asignada por el servidor web. Por ejemplo, si tenemos el dominio www.juan-olmedo.com en www.terra.es/personales5/juanolmedo, con la redirección el navegador nos mostrará esta última URL. Esto produce en el navegante una sensación de poca profesionalidad. Sólo los servidores de pago ofrecen el método de DNS.

Por tanto, nuestras recomendaciones son: adquirir un dominio .com y contratar los servicios de un servidor de pago, ya que en el momento en que vas a vender tus servicios, necesitas mostrar profesionalidad, y la primera impresión para quien no nos conozca va a ser la página web. Actualemente en España hay unos cuantos servidores muy competitivos, tanto en precio como en prestaciones.

Para una página personal-profesional con pocas necesidades de espacio y transferencia, y realizada sin bases de datos, existe un producto inmejorable que ofrece arsys.es
Por unos 60€ anuales ofrece 20 MB de espacio en disco, con 500MB de transferencia de datos mensual, 5 cuentas de correo y acceso FTP. Lo suficiente para alojar la mayoría de las páginas de este estilo. No por el hecho de ser modesto en capacidad deja de ser un servidor de gran calidad, con tiempos de acceso y carga de página muy rápidos.

Una vez tengamos nuestro dominio y nuestro servidor web, debemos asociar el primero con el segundo y viceversa. Para ello debemos introducir en el panel de control de dominio las DNS que nos proporcione el servidor web.

Enlaces:
www.nomitek.com: Registrador de dominios
www.arsys.es/productos/alojamiento: Alojamiento web

Muy importante: debemos guardar siempre todas las contraseñas y usuarios que se generen en el proceso de registro del dominio, ya que nos serán indispensables para tener control sobre él.


Sergi Álvarez Vidal (sergi.alvarez@eresmas.net) es traductor técnico y de software. Entre otros, ha participado en la localización de Windows 98 e Internet Explorer 4.0, Transit 3.0 y TermStar, y ha traducido manuales técnicos y de usuario para GM, Toyota, Epson, Dell...

Ramón Ordax-Avecilla Melón (rordax@terra.es) es informático especializado en programación web y multimedia. En la actualidad trabaja como autónomo.